NOS HAN CONTADO
No deja de dar que hablar la solución que el Banco de España ha dado a la integración de Caja Castilla La Mancha en otra entidad del sector, sobre todo por la cantidad de interrogantes que aún quedan por despejar y por lo complejo, y en cierta forma extraño, de la operación.
Una de las cosas que más han llamado la atención es el hecho de que el rescate de CCM lo vaya a hacer un banco y no una caja, al menos en lo que respecta al aspecto técnico. Pero más sorprendente aún resulta que ese banco haya ganado en el primer semestre del año tan sólo 39.000 euros. Ese es el banco que va a absorber unos activos valorados en más de 25.000 millones de euros, cuando los activos del propio banco apenas superan los 21 millones.
Ese es el balance de Banco Liberta, cuya actividad es prácticamente nula según los datos de la AEB recogidos por el diario El Mundo.
Esta entidad fue comprada por Cajastur en 1999 con la intención de crear un banco de agentes como forma de expandir el negocio de la entidad más allá del Principado. Sin embargo, esa operación se frustró en el año 2000 tras la eventual salida del Consejo de su presidente Manuel Menéndez.
Desde entonces la entidad se ha mantenido con ficha bancaria pero sin actividad financiera real (sólo tiene un crédito, y el importe es de 11.000 euros) a la espera de ofrecer alguna utilidad a su dueño: Cajastur.
La utilidad ha llegado ahora. Banco Liberta, que estará controlado en un 75% por la caja asturiana y en un 25% por la manchega, absorberá toda la actividad puramente bancaria de CCM (créditos, depósitos, hipotecas, etc.) y seguirá actuando bajo esa misma denominación y en las mismas oficinas que tiene la entidad desplegadas por España.
La operación no va a ser fácil y ya se antoja que va a encontrar resistencia en determinados colectivos con representación en la Asamblea General de la Caja, sin cuyo consentimiento no podrá llevarse adelante la fusión. El Partido Popular y los sindicatos aparecen por el momento como los más reacios a aceptar la decisión del Banco de España, y en ambos casos exigen más información al respecto.
Los directivos de CCM son conscientes de estos problemas. Por eso el jueves pasado el director general del grupo, Xavier Alkorta, sorprendía con una llamativa advertencia ante los sindicatos: “Quien no apruebe la fusión que se atenga a las consecuencias”.
Publicado en: http://www.eldigitalcastillalamancha.es/
—————————–
Primeras declaraciones de Bono sobre la fusión de CCM con Cajastur
El presidente del Congreso de los Diputados, Jose Bono, ha pedido hoy, respecto a la integración de Caja Castilla La Mancha (CCM) en el Banco Liberta, filial de Cajastur, que “todo vaya por el camino adecuado para que realmente CCM siga trabajando y siendo útil al progreso” de la región.
Bono, que ha hecho estas declaraciones en Toledo, antes de clausurar el II Foro de la Solidaridad de Castilla-La Mancha, a preguntas de los periodistas, ha dicho haber escuchado al presidente de la comunidad, José María Barreda, “que estaba conforme y contento con la fórmula que se ha dado”.
“CCM va a mantener su nombre y su trabajo en nuestra Comunidad y lo que hace falta es que todo vaya por el camino adecuado para que realmente siga trabajando y siendo útil al progreso de nuestra región”, ha recalcado.
Respecto a aspectos más concretos de la fusión, por la que CCM integrará su negocio bancario en el Banco Liberta, del que poseería el 25 por ciento del capital por un 75 por ciento de Cajastur, Bono ha declinado pronunciarse “de sí es una opción que se ha de analizar de un modo u otro”.
“Yo, ahí no entro, porque quien entra ha sido el Banco de España que tiene suficiente pericia y suficiente oficio como para hacer las cosas bien hechas”, ha concluido.
Publicado en: http://www.eldigitalcastillalamancha.es/
—————-
La gran chapuza de Caja Castilla-La Mancha

@Eduardo Segovia – 09/11/2009 06:00h
La venta de Caja Castilla-La Mancha (CCM) a Cajastur la semana pasada sienta un precedente muy preocupante para los próximos pasos del inevitable proceso de reestructuración del sistema financiero español, por su oscurantismo y por la falta de criterios claros para la adjudicación de una entidad intervenida por un supervisor público que debería haber actuado con la máxima transparencia. Con esta polémica, culmina una intervención que ha estado plagada de escándalos desde el principio.
Todavía no se conocen muchos términos de la operación -y los que se conocen se han filtrado, porque oficialmente no se ha dicho casi nada-, nadie sabe por qué Cajastur ha sido la elegida ni por qué se le han concedido tantas prebendas, es un arcano cómo va a funcionar la complejísima estructura creada, tampoco se entiende por qué el Banco de España traiciona su propia filosofía y no ha acometido una fusión completa, aparte de la muy discutible gestión de la entidad durante la intervención. Y la negativa a pujar de la mayoría de las cajas no sugiere nada positivo para el futuro.
“El Banco de España se quería quitar de encima el marrón de CCM a toda prisa, y por eso la ha colocado de cualquier manera y dando a Cajastur todo lo que le ha pedido a cambio de que se la quede”, es la opinión generalizada en el sector, expresada por un directivo de una caja de ahorros.
Explicar la fórmula elegida para la venta a Cajastur resulta casi un trabalenguas. Cajastur no se fusionará con CCM, sino que utilizará una filial suya -Banco Liberta- para quedarse con el negocio puramente bancario de la caja manchega, aunque tampoco se quedará con él al 100%: Cajastur controlará el 75% de Liberta y la antigua CCM tendrá el 25% restante. A cambio, tiene una garantía del Fondo de Garantía de Depósitos que cubre posibles pérdidas en la cartera crediticia de CCM de hasta 2.475 millones, además de una inyección de capital de 1.300 millones en forma de cuotas participativas (900 millones) y preferentes (los otros 400). Todo lo cual puede comerse la totalidad del FGD de las cajas y obligar al sector a reponerlo en 2010.
Lo que sea con tal de venderla
La cartera de participaciones empresariales -la tristemente famosa Corporación Industrial de CCM, donde se incluyen la mayoría de los activos tóxicos encabezados por el Aeropuerto de Ciudad Real- queda fuera del acuerdo… aunque no del todo. Cajastur no asume la responsabilidad ni las posibles pérdidas, pero sí su gestión a cambio de una comisión (aunque ese extremo tampoco está del todo claro).
En definitiva, una enorme cantidad de concesiones por parte del Banco de España que nadie se explica en el sector, salvo que no le quedara más remedio que hacerlas para que alguien -quien fuera- se quedara con la caja intervenida en marzo. Y lo cierto es que Miguel Ángel Fernández Ordóñez se la ha tenido que entregar a Cajastur como mal menor tras la negativa de La Caixa a plegarse a sus deseos y quedarse con el muerto, con el consiguiente enfado del gobernador.
Esta negativa de la entidad que preside Isidre Fainé y la de Ibercaja, que se retiró en el último minuto, deja muy claro el desinterés absoluto del sector por quedarse con una caja quebrada y con un balance que es una bomba de relojería. Más allá, nadie sabe por qué se ha adjudicado a Cajastur y no a BBK (el otro candidato). La única explicación oficial es que la caja asturiana ofrecía una solución integral y más barata, pero el Banco de España no ha dicho cuánto costaba cada una, ni si había unos criterios objetivos, o un baremo de puntos, o cualquier práctica habitual en un proceso de venta.
Un escándalo tras otro
En realidad, este caos viene desde el principio: la intervención de CCM en marzo. Como se recordará, entonces el informe del Banco de España y la enorme cantidad puesta a disposición de la caja dejaron en evidencia las explicaciones del Gobierno para justificar la intervención (básicamente, que se debió a un problema puntual de liquidez). Después, la reformulación de las cuentas de la entidad reveló unas pérdidas mucho mayores de las oficiales, lo que tuvo la inevitable consecuencia de sembrar la sospecha sobre los resultados de todo el sector.
Una vez intervenida, la gestión de los administradores del Banco de España también ha provocado varios escándalos: los más sonados, la remuneración de los depósitos por encima del resto de la banca aprovechando la “garantía del Estado” y la recompra de las preferentes al 100% cuando las demás entidades las estaban adquiriendo con grandes descuentos.
Y ya en el proceso de venta, ante la imposibilidad de vender los activos de la caja a un precio mínimo aceptable, UBS (banco encargado de la reestructuración) aconsejó la adjudicación de la caja entera en una subasta. Pero la solución adoptada divide en dos la caja y otorga a Cajastur un mandato de venta de los activos industriales, es decir, la misma idea que descartó UBS.
Incógnitas sin resolver
Por no hablar de la enorme cantidad de incógnitas por despejar: ¿Quién va a controlar y gestionar la ‘otra CCM’, la poseedora del 25% de la entidad fusionada? En teoría, la Junta de Castilla-La Mancha, diputaciones y ayuntamientos, pero es de suponer que no volverán los antiguos administradores. ¿Esa ‘otra CCM’ podrá seguir considerándose una caja de ahorros al no tener negocio bancario, es decir, ahorros? Según la actual Ley de Cajas, no, sino que tendría que transformarse en una fundación. Aunque algunas fuentes sugieren que se puede cambiar la norma para dar cabida a este tipo de figuras.
Al final, el Banco de España está dando un mensaje muy negativo a la opinión pública con tanta opacidad y falta de rigor, y ha perdido mucha credibilidad en el sector: frente al mensaje de dureza que quiere trasladar a las cajas para obligarlas a fusionarse con la amenaza de una intervención, la chapuza de CCM es una muestra de debilidad clara: las grandes cajas no hacen ni caso a sus peticiones y las pequeñas obtienen prebendas sin cuento.
Publicado en: www.cotizalia.com