El pasado día 29 de diciembre, en el restaurante La Mancha de Alcázar de San Juan, los alumnos de la promoción del año 1975 del Colegio Santísima Trinidad, celebraron su trigésimo primera comida navideña anual.
Parece que fue ayer cuando terminaron 6º curso de bachillerato, último curso antes de abandonar el Colegio (ya que el COU no podía hacerse en “la “Trini”) y sin embargo han pasado ya 31 años.
De aquel grupo compacto de 25 alumnos que era como una familia, aún siguen reuniéndose, después de tres decenios, más de la mitad de los alumnos de la clase, para contarse sus últimos logros profesionales o simplemente volver a saludarse otra vez –pasado un año- sin que transcurrido ese tiempo hayan tenido noticias los unos de los otros.
Eso sí, como en toda organización, siempre hay personas que se preocupan de actualizar las direcciones y los teléfonos, de mantener el contacto entre eventos con la mayoría de los compañeros de clase y finalmente son los responsables de organizar en los últimos días de diciembre de cada año, la tradicional comida navideña.
A ellos, hay que testimoniarles un agradecimiento especial por mantener viva esta hermosa iniciativa.
Los que han estado presentes se han reconfortado con el magnífico disfrute de la amistad y han recordado con cariño a los que en esta ocasión no pudieron venir. Sirvan pues estas líneas para que los ausentes sepan que aún en la distancia, también estuvieron presentes en la celebración.
Por cierto, una sugerencia: que no tiren el cupón de la ONCE que compraron durante la comida porque ha salido premiado con las tres últimas cifras ¿Se puede empezar mejor el año que pasando un rato agradable con los amigos y que además la suerte te roce aunque sea de refilón?
Fin



