Poeta, novelista y dramaturgo, considerado el más grande escritor español de todos los tiempos, y uno de los mejores escritores universales, su obra más conocida, El Quijote de la Mancha ha trascendido todas las fronteras y todas las culturas
El 23 de 1616 dejó de existir Miguel de Cervantes y Saavedra pero su inmortal personaje Don Quijote de la Mancha ha seguido cabalgando sobre Rocinante por toda la faz de la Tierra, siempre con la adarga al brazo y el deseo de combatir la injusticia donde quiera que aparezca. Quizá era de familia de judíos conversos. Tal vez era homosexual (o impotente).
Él se confiesa tartamudo, pero quizá bromeaba. ¿Era un iletrado? ¿Un camorrista, un duelista con delitos de sangre? ¿Un corrupto que metió la mano en fondos públicos? ¿Proxeneta de sus propias hermanas? ¿Reaccionario o progresista? ¿Seguro que nació en Alcalá, o fue en Madrid, Esquivias, Córdoba, Sevilla, Consuegra, Alcázar de San Juan, Lucena, Madridejos, Herencia, Toledo…?
Transcurridos 450 años del nacimiento de Miguel de Cervantes Saavedra (se cumplen mañana, pero quizá no, quizá se cumplen el 9 de octubre), la vida del primer escritor español sigue envuelta en dudas. Hasta sobre su nombre: ¿por qué Saavedra si su madre era Leonor de Cortinas? Hasta sobre su rostro: el cuadro que guarda la Real Academia de la Lengua, que se atribuye a Juan de Jáuregui, ¿realmente es el retrato de Cervantes? Uno de sus biógrafos, Jean Canavaggio, lo pone en duda.
Fue bien entrado el siglo XVIII cuando Alcalá de Henares se convirtió en casi segura cuna de Cervantes. Había aparecido la partida de bautismo. Pero aún pleitean por el honor muchos eruditos locales de las poblaciones antes enumeradas. Entre los que admiten Alcalá hay discrepancias sobre la fecha del nacimiento.
El bautismo de ese Miguel de Cervantes fue el 9 de octubre de 1547, y lo usual era celebrarlo 10 días después del natalicio. Eso y el nombre que le impusieron al retoño lleva al 29 de septiembre, día de San Miguel.
Más confusión: en 1582 el Papa Gregorio XIII reformó el calendario y saltó 10 días, los que los almanaques habían atrasado respecto al movimiento real de la Tierra. Y así, el 29 de septiembre de cuando quizá nació Cervantes corresponde en la astronomía con nuestro 9 de octubre.
De ahí que los fastos del 450º aniversario se hayan dividido. De la infancia y primera juventud de Cervantes poco se sabe. La familia fue muy trashumante, y en aquellos años los conversos cambiaban mucho de domicilio para borrar pistas de su pasado. El padre era cirujano, oficio en el que menudeaban los conversos.
Todo ello (y algunas chanzas en la obra cervantina sobre la limpieza de sangre) le sirvió a Américo Castro para lanzar la hipótesis de que los Cervantes eran judíos conversos. De la formación del escritor no faltan presunciones: que si estudió con los jesuitas en Sevilla, que si en la Universidad de Salamanca, que si era un iletrado que no sabía latín, un “ingenio lego”.
Creado entre cuatro paredes de un aposento de la Edad Media y riéndose del almanaque, Don Quijote tomó el aliento vital de lo perdurable y se fue convirtiendo en un símbolo al cobrar forma real entre los pueblos del tercer mundo que luchan por su independencia y soberanía.
Salido de la novela más traducida de todos los tiempos, desde que Guthemberg inventó la imprenta, el héroe de la obra cumbre de la Literatura Española se descubre en nuevos personajes y aventuras y en escenarios diversos como las llanuras calcinadas por el sol ardiente o las nieves perpetuas, que por el efecto invernadero quizás algún día dejarán de serlo.
Cuando 393 años atrás Cervantes se despidió del mundo sus últimas palabras fueron: “Don Quijote soy yo”. Le había dado tanto de sí el Manco de Lepanto que en los últimos instantes de su vida se identificó plenamente con su héroe, no para hacerlo morir con él, sino para seguir existiendo a través de su personaje.
Si Cervantes vive por su personaje, éste a su vez continúa existiendo entre los grandes hombres de la historia, seguido siempre de su fiel escudero. Es que Don Quijote es un caso excepcional, casi cuatro siglos han revestido su coraza de un material irrompible en cuanto a trascendencia.
A lo largo del tiempo son muchos los hombres que han sentido también en sus talones “el costillar de Rocinante”, como Ernesto Che Guevara, el Quijote de la América Latina y de otras regiones del mundo y como el inmoral caballero, el Guerrillero Heroico se enfrentó también a un gigante, con la diferencia de que sus aspas se están oxidadas, y vendrá el día en que de este Goliat solo quede un mal recuerdo.
En estos tiempos en que los pueblos de la América Latina y el Caribe se unen para luchar por su identidad es necesario continuar avanzar por la ruta de Don Quijote y enriquecer el idioma de Cervantes, buscando el justo equilibrio, ni defender a ultranza la pureza de la lengua materna ni tampoco emplear palabras que nada aporten a su esplendor y, por supuesto, evitar anglicismos cuando su equivalente exista en el español.
Hoy los hispanos parlantes, que suman cerca de 400 millones en el mundo, no pueden hablar como lo hizo en su época Don Quijote, pero si andar con la adarga al brazo si de mantener vivo el idioma español se trata. En ese sentido todos debemos decir como Cervantes: “Don Quijote soy yo”.
1547 Nace en Alcalá de Henares, hijo de una familia próspera con posibles ascendientes conversos.
1552 Se traslada con su familia a Valladolid.
1566 Se traslada a Madrid.
1568 Asiste a las clases del humanista J. López de Hoyos.
1569 Publica sus primeras poesías en la Relación verdadera de López de Hoyos. Ingresa en el tercio de don Miguel de Moncada.
1570 Participa en la batalla de Lepanto.
1575 Cae prisionero de los turcos y pasa cinco años en Argel.
1580 Es liberado y regresa a España.
1584 Estreno en Madrid de Los tratos de Argel y Numancia. Contrae matrimonio con Catalina de Salazar y Palacios.
1585 Publica la obra pastoril La Galatea. Escribe las dos primeras comedias La comedia de la confusión y Tratado de Constantinopla y muerte de Selim (ambas desaparecidas).
1587 Ingresa en la Academia Imitatoria, primer círculo literario madrileño. Designado comisario real de abastos.
1603 Reside en Valladolid.
1605 Aparece, en Madrid, la primera parte de El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha. La segunda lo hará en 1615.
1613 Publicación de las Novelas ejemplares.
1614 Publicación de Viaje al Parnaso, obra en verso.
1615 Publicación de Comedias y entremeses.
1616 Muere en Madrid y es enterrado en el convento de la trinitarias descalzas.
Publicado en: http://www.talcualdigital.com/
Más información en: http://blogs.20minutos.es/arsenioescolar/post/2009/04/23/cervantes-aacorrupto-proxeneta-y-camorrista-




1 comentario
24 Abril 2009 a las 13:58
Genial artículo, yo me conformo con que la partida de nacimiento de Cervantes esté en Alcázar. Saludos.